miércoles, 25 de agosto de 2010

Comiendo en familia



Casi que no se da, pero se dió: que mi mamá aceptara una comida en Medellín. Primero, porque cuando viene es demasiado ocupada, y dos, siempre anda con mucha gente: hijos, nietos, sobrinos...

Espero que le haya gustado.
Espero que no haberle quedado debiendo mucho dinero a anita, que siempre me hacia el aguante en todas mis locuras, incluido comer con mi familia.

Espero, ya sin mami y mamita al lado todo el tiempo, seguir haciéndome parches felices.

Estos son recuerdos de enero del 2010.

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