jueves, 7 de mayo de 2009

La ultima vez que vi a Bertulfo



Después de este video, como 15 días después, mi mamá me llamo y me dijo que Cutufo se murió. Y que no le avisaron, que la familia donde él vivía nunca le aviso que se había muerto.
Estaba brava. Un amigo que desde joven ella, y niño yo, estuvo con nosotros, tomándose un tintico en la mañana, llevándole el desayuno a mi papá, pagándonos los servicios públicos, cuidando al niño, botando ésta basura, trayendo tierra capote y musgo.

Berturfo me cuido cuando yo estaba bebe. Me hablaba. O sea, en su tartamudeo: “Nene, nene, nene, si si si si, no, llore, no llore, no llore, Ya, ya, ya...” me consolaba.

En diciembre, un diciembre cualquiera cuando los Álvarez estaban juntos y vivos, metieron a “Pablo” al cajón del carro. Lo dejaron por allá abajo, a la mitad de la carretera, y le dieron plata y media de guaro. Samuel bailo con mi mamá música parrandera, frito carnes, compro guaro, en fin.

Cierro los ojos y veo a Bertulfo en muchos momentos de la vida. A veces pasaba por el frente en la calle, y veía como la gente lo jodía, o le daba platica por hacer mandados. Lo miraba como se mira a los “loquitos” del pueblo, y rogaba que fuera feliz. Y seguía mi vida. Y otro día, o un año después lo veía entrar a la casa para tomarse un café y ofrecerse para “todo”.

Parcero, en la buena, que en paz descanses, que la vida Eterna te compense lo bueno y lo malo de la vida que nos tocó. ¡Hasta la vista baby!

1 comentario:

Albornoz dijo...

Un bonito homenaje, hecho en vida para su muerte. Despedir a personas cercanas siempre es difícil, conscientes o no de su pronta partida.
Juan, esta una muestra más de tu admirable sensibilidad humana.
Un abrazo y mis sinceras condolencias por la pérdida de "Catufo", que seguramente desde el cielo te vuelve a cuidar como cuando estabas niño.